Una tradición envidiable

Cuando descubrí la sensacional tradición de Islandia para la Nochebuena, me quedé maravillada y empezé a indagar: en islandés se dice “Jolabokaflod“, que traducido significa “inundación de libros”, o algo similar. Libros como regalo, Nochebuena y un chocolate caliente, ¿qué mas se puede pedir? Pues una buena compañía, pensé, y entonces sí que puede ser una Nochebuena inolvidable.

 

“Esta Inundación de Libros data de la II Guerra Mundial, cuando las estrictas restricciones de capital reducían la cantidad de regalos importados a Islandia. Las limitaciones al papel importado eran menos severas, lo que propició que los libros se convirtieran en el regalo de la Navidad. Desde entonces, los islandeses han mantenido la tradición.” Así lo he leído en el siguiente enlace: https://www.traveler.es/experiencias/articulos/tradicion-islandesa-regalar-libros-y-pasar-noche-leyendo-en-nochebuena/9936

Cuando la necesidad apremia, se agudiza el ingenio y recurrimos a las cosas más sencillas y al mismo tiempo únicas: los libros.

¿Cómo das con el libro idóneo  para la persona objeto del regalo? Las opción que yo suelo usar es mirar hacia esa persona y hacer repaso de sus intereses, motivaciones,  gustos, y luego reparo en el vínculo que mantengo con ella. Evidentemente cuanto más conozcas a esa persona lectora más fácil resultará la elección. Puedes recurrir a los best-sellers, pero te puede suceder, si es un adulto, que ya lo tenga; o puedes huir de los vendibles y hacer una lista tras hacer un recorrido por las librerías, o por las webs de las editoriales. Pero el vistazo como se suele decir de ojo y mano es infalible. El libro lo ves, contemplas  la portada, lees el índice y  la reseña de la contraportada, y lo tocas: palpas las hojas, las cubiertas, respiras su olor, te recreas en sus colores…, y eliges. Sea ficción, sea ensayo, sea no ficción, sea ilustrado, ¡ay, qué maravillas te puedes encontrar!, sea para adultos o para niños, o para menos niños, el placer de elegir es muy satisfactorio.

Éste para fulanito, éste para menganito y a envolver el papel con el papel.

O hacéis una “bookbox” que es ni más ni menos que una caja con libros y todo una colección de accesorios relacionados bien con el libro-regalo, bien con el autor, o bien con lo literario.  Es otro concepto anglosajón que adorna el libro: separadores, tazas, papel de cartas, posters, lápices, gomas de borrar, postales, etc, etc. Todo esto ya entra en el mundo del marketing pero ya sabemos que la Navidad es una puerta abierta para el despliegue de medios.

¿Más sencillez? elegir un libro con amor y envolverlo cómo os guste, un cordón, un lazo, papel de colores, un sobre de terciopelo, utilizad lo que os apetezca porque es vuestro regalo. Y en cualquier caso, un libro es aún más, porque llevas hacia la otra persona un poco de tí, de tu elección y de tu mundo interior.

Felices libros para regalar.

Libros que dejan huella

Este pasado fin de semana, un deslumbrante fin de semana entre amigas muy especiales, me ha permitido acercarme más a mi hija y a personas que estoy descubriendo sin saber que estaban ahí,  aunque las tuviera muy cerca. Tan cerca…

Hubo un momento entre comida y sobremesa  en el que me acerqué a la mesa donde estaba  la hija de una amiga, un niña adolescente, embebida en su tarea, en la que parece su pasión: el dibujo.  Su cuaderno resplandecía con los bocetos de rostros y medias figuras de personajes desconocidos para mí. Estaba absorta con sus auriculares y su lápiz. Le pregunté:” ¿cómo lo haces?”, y  ella sin volverse,  hizo un esbozo de sonrisa y me contestó: ” No sé”.

Fue una respuesta sincera e ingenua. Para ella ese gesto, es espontáneo. Yo me quedé en silencio y al cabo de unos segundos pensé:” Claro que sabes. Mira tu destreza y lo que brota de ella…”
Yo estaba maravillada. Dibujo y pintura nunca han sido mi fuerte. Y todo lo que surge de un lápiz y un pincel me resulta sorprendente y apasionante. Casi mágico, diría yo. 

Lo mismo pasa con los libros . Algunas obras son totalmente rompedoras ya sea por la  belleza que exploran y contienen o por la diversión que te dan, o por la reflexión que te permiten pensar.

Hay libros que dejan huella,  muchas de esas huellas son las que a mí me han empujado a leer otros libros.  A conocer otros autores, a explorar otros estilos, y puede que el resultado no se el que quería pero lo he intentado. El poder de la literatura, y no sólo la de ficción, es INMENSURABLE.  Cuando un libro te lleva a otro, y éste a su vez, te invita a adentrarte en otro más, y así continuar leyendo, estás en buen camino. Descubres que leer es una exploración de ti mismo, de  tus anhelos y de  tu pasión por la vida.  Inicias como decía Marcel Proust una amistad: “Sin duda, la amistad, la amistad que con respecto a los individuos es algo frívolo, y la lectura es una amistad. Pero al menos es una amistad sincera, y el hecho de que se profese a un muerto, a un ausente, le da algo de desinteresado, algo casi conmovedor”, le cito desde su libro Sobre la lectura, página 53, edición de Ed. Pre-Textos.

Hay un libro, regalo de un amigo, muy lector y medio escritor en ciernes, que he ido releyendo a pedazos y al que recurro para buscarme a ratos: el autor es Hugh Prather  y el libro es PALABRAS A MÍ MISMO. MI LUCHA POR CONVERTIRME EN PERSONA. 

 

 

¿Qué libros te dejan huella? eso sólo lo sabes tú, y hay muchas variantes en esta ecuación: tu edad, tu  sexo,  tu estado emocional, la época del año, tu búsqueda, tu razón…; de este libro hay muchas frases o versos, que me dejan una huella invisible,  ahora más que antes:

“El darme cuenta de mis emociones/ aumenta mis alternativas,/ ensanchando el rango de mi elección.”

“La mejor manera de servir a los demás/es hacer lo que es útil para mí.”

“Yo hablo porque siento.Te hablo porque deseo/que sepas cómo siento.”

A mi me dejó huella nuestro tan famoso DON QUIJOTE y es que es un clásico, sí, pero nadie me ha hecho llorar como este hidalgo al darse cuenta de que su vida había sido un fraude. Su desvalidez, su vuelta a la realidad,  su cándida ingenuidad me impresionaron tanto que me identifiqué con él en su lecho de muerte y siempre le recuerdo con tristeza.

Cómo siempre os dejo paso a vosotros y a vuestras huellas literarias.

Dejádme vuestros comentarios si os apetece, que el escribir es un goce, no un dolor.

 

 

La cabeza que lee, el corazón que siente

Intento leer y no puedo. A menudo. Dejo el libro abierto sobre la mesilla de noche o sobre el sofá. Lo vuelvo a coger. Me desespero. ¿Os ha pasado alguna vez? Llego cansada y con la cabeza ocupada. ¿Lo mejor? retomar la lectura donde la dejé: voy hilvanando las frases, palabra a palabra, y descubro que he leído el mismo párrafo tres veces. Llevo cuatro libros en activo, así que he de pararme y reflexionar con cual me quedo.

Me interesan tantos temas que abarco demasiado.

La lectura es una de mis pasiones, de ahí surgió este blog. De ahí y del impulso del corazón de unos amigos. ¿Por eso leo? no, leo porque me intriga todo lo que hay en el mundo, porque hay tanto por descubrir que cada día al ver las nuevas portadas, me quedo maravillada de lo que puedo encontrar.

Leo porque necesito saber, necesito explorar, necesito la intriga, la magia, el poder que dan las palabras para hacerme sentir mejor. O peor. Recordar a veces las acciones pasadas del ser humano o lo que podemos llegar a hacer siempre permite estar consciente.  Me encanta hablar de libros, pero últimamente con las obligaciones, las responsabilidades, y como no, los problemillas técnicos, esta sensación de encanto se había volatilizado.

Creo que me reitero. Pero me gustan las palabras.  De tanto en tanto releo un libro de Jesús Marchamalo: PALABRAS.

Ya digo que me gustan las palabras.

Me gusta atesorarlas.

Pero también dejarlas escapar, a veces, como si no fueran mías.

….

Hay palabras que son como un regalo.

Parecen compradas en una pastelería,

un domingo de sol, por la mañana,

y llevadas a casa en una bandeja,

como pasteles recién horneados:

mimoso, alféizar, calima.

Recurro a este libro, a este homenaje del poeta a las palabras, siempre que me pierdo. Me gusta perderme.

La mejor excusa que uno puede tener para leer es PERDERSE, pero en sí mismo o en los entresijos del mundo, del mundo mundial, como dice Manolito Gafotas. Adentrarse en el disfrute de una historia que alguien nos cuenta por placer, por tristeza, por amor, por arte. Cada uno en este planeta tiene una pasión que a veces no alcanza a disfrutar, yo doy gracias porque puedo hacerla realidad cuando abro un libro y me pierdo.

En este momento me estoy buscando en dos títulos:

NANI CONGO, de Hermenegildo Casamayor.

AL CORRIENTE, de Christophe Van Gerrewey.

La primera es una novela negra, sobre narcotraficantes ambientada en nuestra provincia, Alicante; la segunda es una simbólica historia de amor a dos voces que transcurre en Gante. Peculiares ambas. La primera la conozco porque el autor me la presentó; la segunda porque en un boletín de novedades leí la reseña, y la compré.

No sé si me van a gustar, y si no lo hacen, no creo que sea perder el tiempo, sin embargo.

Buena tarde.

 

Las vicisitudes de mi blog

Vida y tecnología van juntas, o si no que me lo digan a mí. Mi portátil empezó a hacer ruidos raritos y me imposibilitó la entrada de la semana pasada.

Me  perdí informaros  del Día Nacional de las escritoras, celebrado el pasado día 15 de octubre. Me perdí comentaros que  ya se sabe quien ha ganado el premio Planeta, y mis sospechas de que suelen darlo a un autor “archiconocido”. Me perdí hablaros de otro libro que voy a leer de una autora novel: SI ME SIGUES, TE PIERDE. Me perdí anunciaros que Murakami tiene ya nuevo libro…,  me perdí y me encontré. Hoy me ha permitido reanudar mi voz en este blog.

Me disgusta depender tanto de la tecnología pero es el medio  que he escogido para acercarme a vosotros. Hay que pensar en positivo y agradecer lo que tenemos. Gracias a las redes sociales estoy conociendo personas que no habría conocido de otra manera.  Estoy aprendiendo continuamente.  Las pantallas me permiten además conocer todo el mundo literario que no alcanzo a ver en mi día a día. No todo iba a ser malo. Pienso que crezco como persona  y reconozco que esto lo leí en una infografía de Pinterest. Pero estoy de acuerdo.

No sólo se trata de que os acerque y comente los libros que leo o que descubro o que intuyo os pueden atraer, ¡ojalá lo consiga!, sino que me permitís avanzar en mi ruta de la confianza.

Cada entrada. Cada página. Cada etiqueta. Cada lectura, en definitiva me convierte en una mujer distinta, más plena y más viva. ¿Por qué leer? por esto.  Yo leo por llenarme, por enriquecerme. En la solapa posterior de esta novela: SI ME SIGUES, TE PIERDES, cuya autora es Verónica Martínez Font,  la editorial Círculo Rojo cita a Ana María Matute:

La palabra es lo  más bello que se ha creado, es lo más importante de todo lo que tejemos los seres humanos. La palabra es lo que nos salva.

Nos salva de la ignorancia, de la obediencia, del aburrimiento…, la lista es larga.  Como la de los libros  que miles de autores escribieron y que quiero que me ayudéis a citar. En algún momento un libro os inspiró y os cautivó.

¿Cuáles han sido? me gustaría saberlo. Quiero vuestros títulos.

Y es curioso que la literatura sea un nombre femenino. El Día Nacional de las escritoras tiene mucho fundamento.

 

 

 

 

 

Va de cuentos: hora de desconectar

 

¿Se acuerdan del “Érase una vez…” que nos dejaba intrigados por el contenido de una historia y fascinados por el poder de la voz de quien nos estuviera leyendo…? Si no tuvieron quien les contase cuentos, tal es mi caso, no se preocupen, pero háganlo con sus hijos, sus sobrinos, sus nietos, sus ahijados…, porque es un regalo que alguien te narre un cuento. Un regalo. Hablando de regalos.  En Islandia se regalan libros en Navidad . Este hábito nace de una tradición maravillosa que recibe el nombre de ‘Jólabókaflód’ y que proviene de la Segunda guerra mundial. Se traduce como “inundación” de libros.

La fuente es : https://www.traveler.es/experiencias/articulos/tradicion-islandesa-regalar-libros-y-pasar-noche-leyendo-en-nochebuena/9936

Si además hacemos el gesto de leérselos en voz alta, estaremos cumpliendo con varios propósitos al mismo tiempo: prestarles atención, despertar su curiosidad, animarles a leer, incitarles a imaginar rostros, paisajes, aprender palabras nuevas, compartir…, el relato es un modo de compartir experiencias y conocimientos. No hablo sólo de cuentos para niños, que son fundamentales, sino los de adultos.

Los cuentos ¿qué son? ¿pequeños mundos, universos? ¿los cuentos son como mini-novelas? hay mucha discusión sobre el tema pero es indudable que los cuentos nos atraen por su brevedad, por su concisión, por su resolución. De hecho, los micro-relatos son mini-cuentos que hacen furor en las redes sociales, según he comprobado. Hay muchos concursos de este género  narrativo. Y abundan en los estantes de las librerías y de las bibliotecas. Hay autores archiconocidos por sus cuentos, o narraciones cortas. A mí me encantan autores muy diferentes en este mundillo, tales como Roal Dahl o  Isaac Asimov, leí a Bécquer con sus Leyendas, y la lista es muy numerosa, da para otra pequeña cita más adelante.  Pero esta vez mis preferencias apuntan a otro lado.

Mis recomendaciones,  tras echar un ojo a los estantes de las librerías, son tres autoras muy dispares. El nexo de unión: son mujeres, son escritoras y escribieron relatos. Es la hora del cuento.

 

Yo descubrí a Ana María Matute en el colegio con varias novelas  y me encantó, ahora os menciono este volumen que recoge todos los cuentos para niños y adultos de esta maga de la palabra.


Esta otra  autora es nueva para mí: son esos descubrimientos que hacen que tu lectura brille y te apetezca indagar más. Ella escribió la novela La nave de los locos,  que la relanzó y dio a conocer a muchas personas, pero aquí se reúnen sus cuentos, muchos de ellos  elabororados  antes.


 

Y la otra sorpresa, una autora que habla del Sur. La comparan con William Faulkner, ya sabéis, muchas autoras con talento son la vertiente “femenina” de otros talentosos. Ella fue fotógrafa también pero fue su vertiente literaria la que nos la trae aquí, de la mano de su mentora, la anterior autora citada, Katherine Anne Porter. No fueron alumna y maestra pero eso lo comprobaréis si leeís estos cuentos.


Y llego al final de mi pequeña contribución a la lectura, que os sea provechosa y que os permita “desconectar” en algún momento.

Un regalo para los sentidos

Hace una tarde cálida pero llevadera. Nos viene ya el otoño y yo lo encarrilo con este libro, descubierto por Instagram. Lo reconozco. Sigo a una librería de Madrid, Librería Benedetti, y así llegó a mí el libro que os recomiendo hoy como un regalo: TARDES EN LA LIBRERÍA, de Óscar Sancho.

Se lo pedí a ellos porque Óscar trabaja allí y voilá, les mandé un correo electrónico, me dijo lo que tenía que hacer y en 2 días llegó : estoy encantada porque  sus textos son pasajes de la vida en una librería. Hay lirismo y mucha alegría en sus frases.  Me identifico con el narrador y sonrío, me hace sonreir esta antología. Son textos breves y muy sensoriales. Los estoy leyendo, aún no he acabado, sin ton ni son, según me atre el título con el que su autor nos prepara para lo que viene a continuación. Habla de sus ratos en la librería, a solas y en compañía. Nos narra con dulzura y curiosidad esos encuentros y desencuentros con los lectores que vienen a preguntar por un libro o dos, o tres.

Nos cuenta el significado de las librerías: el santuario donde vienen los libros a encandilarnos y  a ilustrarnos, o a perturbarnos.

Los libros tienen muchos poderes. En muchas partes he leído esta frase, desconozco al autor/a: “DESPUÉS DE LEER UN LIBRO, UNO NO VUELVE A SER EL MISMO“, y por eso estar rodeado de libros, mires donde mires, te cambia.

En la página 19 del libro nos lo dice, como si fuera un poema: “ Esto no es un trabajo, es un oasis.

Una isla de belleza militante donde tengo la suerte de pasar mis horas colocando historias, compartiendo emociones, construyendo fantasías…

No sigo, prefiero que leáis el libro.

¿Cómo conseguirlo? tienen facebook y si miráis en google salen enseguida.

Yo sólo quería compartiros su belleza y su comprensión del mundo.

Para mí también los libros, la librería, han sido y son, un trabajo y un hogar.

Vuelta al cole y a las andadas

Tachán, tachán… Vuelta al cole!!!!

¿Qué tal ha sido? ¿cómo lo habéis vivido? Reencuentros, sonrisas, abrazos, y cargaditos de libros y material. De niña me encantaba el regreso al colegio, septiembre tenía eso. Fin del verano, de las tardes de playa, de las meriendas en la calle con el pelo mojado, de los helados en la plaza, de las hojas de los cuadernos Rubio…, regreso a las rutinas. A los madrugones. Cómo me costaba a mí el levantarme temprano. Lo bueno era que había que estrenar muchas cosas:  libros de texto, de cuadernos, de lápices, de “plastidecor”, de sacapuntas, de gomas de borrar,¡oh, era un paraíso para mí! pero no para mis padres en el sentido económico supongo. No tengo muchos recuerdos de ellos en estas vueltas al cole. También era emocionante porque renovaba mis tebeos, y posteriormente mis lecturas. Incluso los libros obligatorios, ya en la época del instituto, nuestro BUP, eran ansiadas por mí.

Septiembre trae el anuncio del otoño, muy suavemente.

No se quiere hacer sentir. Yo coleccionaba hojas secas que luego guardaba en mis libros. Mis hijos, hace años,  me traían flores que dejaban en la cocina y yo veía al llegar a casa. Estaban ya marchitas pero me conmovían.

Este mes es Septiembre y para mí significa mucho. Muchísimo.

Septiembre me dice los libros que he leído si miro hacia atrás, y me gusta la suma de todos ellos. Cada libro te toca de alguna manera.  Para mí han sido un soporte todos estos años y cuando te dicen “elige tu mejor libro”, yo me quedo pensando y me pregunto “¿cómo? ¿uno sólo?”, me resulta imposible elegir.

Así que no lo haré.

Qué tengáis buena semana.

 

 

 

Dos novedades: 4 de septiembre

Sólo es una llamada de atención porque mañana, día 4 de septiembre, salen a la venta dos títulos nuevos de dos autores consagrados, que para mí significa que tienen a sus espaldas una trayectoria reconocida, que son autores de fama, en este caso,  Eduardo Mendoza y Henning Mankell.

Estos son sus libros: EL REY RECIBE, título con el que Eduardo Mendoza inicia una trilogía, tan de moda. A mí me gusta por su sentido del humor y su buen hacer narrativo.

Y el nuevo de Henning Mankell, un autor sueco ya fallecido, que se ha hecho un lugar destacado en la novela negra. Esta sería su primera novela:

Y nos la traen de improviso. Qué las disfrutéis!

Toca ser mejor persona

Hoy es uno de septiembre. SEPTIEMBRE

Empieza un nuevo mes. Toca cambio de cita en mi menú. Toca volver a las rutinas, pero hoy es sábado, ¡aleluya!, así que dejemos para el lunes, maldito lunes, el trasiego de la normalidad.

Aún hace calor, todavía brilla el sol y es inminente el fresco de la tarde. Escucho música en Cadena Cien. Una canción tras otra me desliza por el tiempo y los recuerdos. Me pongo melancólica, lo siento, es esta premura de la vida, de los ausentes, de lo que está por hacer, y ¡es tanto!, es el verano en su última quincena, y recuerdo a Alicia:

Alicia y la Oruga se estuvieron contemplando en silencio durante algún tiempo. Al fin la Oruga se quitó la boquilla del narguile de la boca y le habló con voz lánguida y adormilada.

-¿Quién eres ?-preguntó la Oruga.

No era ésta precisamente la manera más alentadora de iniciar la conversación. Alicia replicó, algo intimidada:

-Pues verá usted, señor…, yo…, yo no estoy muy segura de quien soy, ahora, en este momento; pero al menos sí sé quién era cuando me levanté esta mañana; lo que pasa es que me parece que he sufrido varios cambios desde entonces.

-¿Qué es lo que quieres decir?-dijo la Oruga con severidad-. ¡Explícate!

-Mucho me temo, señor, que no sepa explicarme a mí misma-respondió Alicia-, pues no soy la que era, ¿ve, usted?

(pág. 74 de ALICIA EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS, de Lewis Carroll, edición de Alianza, 1997)

Sé quién era y la literatura me permite reconocerme en muchas de las historias que leo, ¿no os pasa en ocasiones? lees, y reconoces ese sentir o ese pensamiento. Me recojo y me contraigo con cada lectura. Me expando y me retracto. Errar es de humanos. Pecar también. Bueno, ese “pecar” es cristiano, dejémoslo en que nos equivocamos. Toda esta reflexión viene de la persona  que era. Me voy enriqueciendo no sólo por las lecturas, no, sino por las personas que me recomiendan un libro, por las personas que me rodean y me hacen reir o llorar, por las personas que veo sufrir e intentas ayudar, por las personas a las que no quiero parecerme, y sobre todo por las personas que tengo a mi lado, mis hijos.

Releo ÉTICA PARA AMADOR de Fernando Savater para comprender, y así explicar a mis hijos que hay cosas que nos  convienen y cosas que no, que es lo bueno y que es lo malo, y  que ante todo debemos mantener el respeto de una persona: nosotros mismos. Este libro habla de ética y libertad. Su lectura es sencilla y  amena,  está a la orden del día, y en un mundo digital que tiene la osadía de despertar cada mañana con una sonrisa, su autor nos hace tener  una conciencia clara de que seguimos siendo humanos a pesar de todos los desvaríos y las malas acciones.

No por obrar mal dejamos de serlo, pero hay que mejorar. Nada puede suplir lo fundamental.

Lecturas de agosto

Se va el mes de agosto, demasiado calor, mucho tiempo libre, ¿hablamos de libros? ¿hablamos de los libros que he leído? son estos dos:

ELEANOR OLIPHANT ESTÁ PERFECTAMENTE, de Gail Honeyman.

Es una novela de autorreconocimiento, directa y optimista. Su estilo es sencillo y claro, no hay subterfugios ni palabras rebuscadas, ni trampas literarias difíciles. Quizá sólo pretende hacernos ver que cada persona es única en sí misma, y que esa unicidad merece todo nuestro respeto y todo nuestro apoyo.

En ocasiones no somos las mujeres ni los hombres que decimos ser. Aparentamos: para que nos acepten; para llevar una vida “normal”. Para ocultarnos. Eleanor es una persona que ha sufrido mucho y lo oculta. Por miedo. Por vergüenza, y también porque la autora nos introduce en un mundo aparte, el de las víctimas,  los traumas, las adicciones,  los trastornos mentales. Eleanor emprende otra vida cuando toca fondo, es lo que les pasa a las personas desesperadas. Va dando pequeños pasos y eso nos cuenta la novela de forma humana. No desentraño más.

(pág. 161):”Mi reflejo mostraba a una mujer mucho más joven, segura de sí misma, con una melena reluciente que le llegaba por los hombros y un flequillo cruzado que reposaba justo sobre su mejilla cicatrizada. ¿Yo?… -Me has hecho relucir, Laura.- le dije. Intenté detenerme ahí, pero me rodó una lágrima por un lado de la nariz. Me la enjuagué con la mano para que no me mojara las puntas de mi nuevo pelo-.Gracias por hacerme relucir.”

-HOZUKI, LA LIBRERIA DE MITSUKO, de Aki Shimazaki.

La autora es mitad japonesa, mitad canadiense, y esta novela también habla de otra persona que ha sufrido, pero que no lo sabe. Lleva varias vidas y en su transcurrir todas confluyen gracias a un niño. La vida de esta mujer da muchos vuelcos y el conjunto de esta novela nos lo demuestra. En un lenguaje plano, plagado de referencias a la lengua japonesa, se nota que la autora es traductora, se nos desvela la historia de la  maternidad de la protagonista.

(pág. 135): “-Taro…

-¿Sí, mamá?

-Tú naciste para salvarme la vida.

-Ya me lo has dicho, pero tú me tuviste porque yo quería ser tu hijo…”

Se necesitan. La madre necesita a ese hijo no biológico que el destino puso en sus brazos. El hijo necesita a esa madre que eligió rescatarlo sin pensárselo dos veces.

Son muy distintas.

Igualmente atrayentes.