8 de marzo: mujeres

Hay fechas señaladas en nuestro calendario que nos marcan. Este pasado 8 de marzo, ni hice huelga ni fui a ninguna manifestación, ni pude acudir a un acto en Corazón Verde, germen de este blog, porque tuve que ser mujer, trabajadora, madre y persona. Iba mirando el reloj, y transcurrían las horas una tras otra en una letanía que no paraba.

Quería agradecer a todas las mujeres que están ahí, las que me han apoyado y las que me apoyan, las que me escuchan y las que me abrazan. Esta es mi celebración para el día de la mujer, porque amigas, todos los días son nuestros.

Alejandra Pizarnik: “CAMINOS DEL ESPEJO” en La extracción de la piedra de la locura, pág. 59:

Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto.

Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.

Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste.

Y la sed, mi memoria es de la sed, yo abajo, en el fondo, en el pozo, yo bebía, recuerdo.

Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. Párpados cosidos. Me olvidé. Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro.

Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola. Hay alguien aquí que tiembla.

Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo?

DESEABA UN SILENCIO PERFECTO.

Por eso hablo.

Delicia de perderse en la imagen presentida. Yo me levanté de mi cadáver, yo fui en busca de quien soy. Peregrina de mí he ido hacia la que duerme en un país al viento….

Por eso leo y escribo y os comento, en este hermoso proyecto que me permite acompañarnos.

Gracias a todas las mujeres, y a los hombres que están.