Una tradición envidiable

Cuando descubrí la sensacional tradición de Islandia para la Nochebuena, me quedé maravillada y empezé a indagar: en islandés se dice “Jolabokaflod“, que traducido significa “inundación de libros”, o algo similar. Libros como regalo, Nochebuena y un chocolate caliente, ¿qué mas se puede pedir? Pues una buena compañía, pensé, y entonces sí que puede ser una Nochebuena inolvidable.

 

“Esta Inundación de Libros data de la II Guerra Mundial, cuando las estrictas restricciones de capital reducían la cantidad de regalos importados a Islandia. Las limitaciones al papel importado eran menos severas, lo que propició que los libros se convirtieran en el regalo de la Navidad. Desde entonces, los islandeses han mantenido la tradición.” Así lo he leído en el siguiente enlace: https://www.traveler.es/experiencias/articulos/tradicion-islandesa-regalar-libros-y-pasar-noche-leyendo-en-nochebuena/9936

Cuando la necesidad apremia, se agudiza el ingenio y recurrimos a las cosas más sencillas y al mismo tiempo únicas: los libros.

¿Cómo das con el libro idóneo  para la persona objeto del regalo? Las opción que yo suelo usar es mirar hacia esa persona y hacer repaso de sus intereses, motivaciones,  gustos, y luego reparo en el vínculo que mantengo con ella. Evidentemente cuanto más conozcas a esa persona lectora más fácil resultará la elección. Puedes recurrir a los best-sellers, pero te puede suceder, si es un adulto, que ya lo tenga; o puedes huir de los vendibles y hacer una lista tras hacer un recorrido por las librerías, o por las webs de las editoriales. Pero el vistazo como se suele decir de ojo y mano es infalible. El libro lo ves, contemplas  la portada, lees el índice y  la reseña de la contraportada, y lo tocas: palpas las hojas, las cubiertas, respiras su olor, te recreas en sus colores…, y eliges. Sea ficción, sea ensayo, sea no ficción, sea ilustrado, ¡ay, qué maravillas te puedes encontrar!, sea para adultos o para niños, o para menos niños, el placer de elegir es muy satisfactorio.

Éste para fulanito, éste para menganito y a envolver el papel con el papel.

O hacéis una “bookbox” que es ni más ni menos que una caja con libros y todo una colección de accesorios relacionados bien con el libro-regalo, bien con el autor, o bien con lo literario.  Es otro concepto anglosajón que adorna el libro: separadores, tazas, papel de cartas, posters, lápices, gomas de borrar, postales, etc, etc. Todo esto ya entra en el mundo del marketing pero ya sabemos que la Navidad es una puerta abierta para el despliegue de medios.

¿Más sencillez? elegir un libro con amor y envolverlo cómo os guste, un cordón, un lazo, papel de colores, un sobre de terciopelo, utilizad lo que os apetezca porque es vuestro regalo. Y en cualquier caso, un libro es aún más, porque llevas hacia la otra persona un poco de tí, de tu elección y de tu mundo interior.

Felices libros para regalar.