A mes corto, entrada corta

Se acaba el mes y no escribo.

La rutina, los nuevos intereses, el apremio por llegar, ¡uff!, es desorbitante este querer y no poder. O no saber. Dejémoslo ahí.

Me pongo a ello porque echo en falta teclear con absoluta libertad, que es lo que me da este blog. Libertad. Continuar leyendo “A mes corto, entrada corta”

Reyes, rebajas, relecturas

Con de Reyes, los Magos, que vinieron y se fueron, cargaditos o no,  de Rebajas, las de enero, y de Relecturas, las maravillosas relecturas que nos dan paso a redescubrirnos, iniciaremos el mes de EneRo. Juego con las letras porque me encanta. 

Ironía? No, sólo un breve repaso por aquellos libros que nos traen Recuerdos.

¿Cuántos tenéis?Destapad la caja de Pandora. Continuar leyendo “Reyes, rebajas, relecturas”

Va de cuentos: hora de desconectar

 

¿Se acuerdan del “Érase una vez…” que nos dejaba intrigados por el contenido de una historia y fascinados por el poder de la voz de quien nos estuviera leyendo…? Si no tuvieron quien les contase cuentos, tal es mi caso, no se preocupen, pero háganlo con sus hijos, sus sobrinos, sus nietos, sus ahijados…, Continuar leyendo “Va de cuentos: hora de desconectar”

Demora o urgencia en leer

Feliz día, y caluroso: estoy leyendo artículos donde recomiendan lecturas para este verano. Unos clasifican el verano de tiempo de demora, de tiempo para “sentir” y darse ese placer de la lentitud. Para mí el verano es un tiempo de urgencias, de prisas por acabar, de historias perturbadoras, de complicaciones, de aventuras…, y al mismo tiempo es también lentitud:las horas transcurren lentas, muy lentas. ¿Será el calor?

 

Puede ser. Leer apetece tanto que se amontonan los libros y las páginas y las ganas de saber y de pensar. Novela negra con sus misterios; novela romántica con esas historias de dos y de tres y de antepasados entrelazados; novela histórica con sus trasfondos actuales; novela y poesía, relatos, historias gráficas…, me apasiona la literatura. Me apasiona el mundo escrito. Ese es el empeño de este blog: ese es mi sueño, contagiaros, aunque sé que algunos ya estáis inmersos en la lectura y que podéis enseñarme mucho, mi pretensión es acercaros a ese mundo de escapada y reencuentro. Leer nos hace libres, leer nos abre la mente, y más allá de la cultura que podemos alcanzar, porque no hay nada como la vivencia de cada uno y con cada uno de los habitantes del planeta, leer es enseñar libertad, como dice Antonio Muñoz Molina,  nos permite agrandarnos como Alicia en el Pais de las maravillas, y decidir.  Leed y disfrutad. Os enlazo con el audiolibro que he encontrado en youtube. Hay una edición muy buena en Alianza editorial, en formato bolsillo.

https://youtu.be/AcCIGLsyHYY

Si la lectura no nos proporciona placer, y este concepto alcanza a “agradar o dar gusto”, y también “goce, disfrute espiritual” mal vamos. Porque toda lectura nos conducirá a una sensación. La consideración que le demos es propia, nuestra, decisiva.

 

 

En el país de la magia: la literatura

Enya me cautivó cuando la escuchaba hace años,  y ahora al bucear en youtube, en busca de música, la he redescubierto. Y esta canción viene a cuento porque últimamente la magia como tema, como función de la literatura, como parte vital del mundo de los libros me viene y me va, me  aparece y  me desaparece, y he querido buscar en mis lecturas para ver cómo he traído hasta aquí esta idea. Yo fui una niña muy “introvertida” y ya sabéis que esto nunca ha estado de moda, pero  los libros me ayudaron a abrirme al mundo. También a idealizarlo porque mi mundo sólo era reconocido por mí, creé otro “mundo paralelo” que me alejaba del sensible, del físico, del temido “real”. Platón era mi filósofo favorito.

Resultado de imagen de ideas platonicas definicion

Cuando hace años leí la primera novela de J.K.Rowling: HARRY POTTER Y LA PIEDRA FILOSOFAL, volví a mi niña interior, volví a perderme en las letras como si fueran juguetes misteriosos, perdí la noción del tiempo y me dejé cautivar por este niño, luego joven, que CREE EN SI MISMO Y EN LA MAGIA. La forma de narrar de esta británica me fascina: incluso en sus novelas para adultos hay un sólido montaje detrás, una estructura perfecta, cuasi perfecta, y una argumentación convincente que te hace “tocar” los personajes y sus vivencias con cercanía vital.

¿Por qué os hablo de Harry Potter? porque estamos hablando de la magia. La magia de ser uno mismo a pesar del destino. Harry lo lleva escrito en su frente:lo que hicieron y vivieron sus padres, su forma de morir y de luchar la herederá él. Volvemos a los ancestros.  Este tema en la literatura es amplísimo, da para una tesis maravillosa pero este no es el espacio para ello. La literatura es también una puerta a la magia, creamos o no en ella, las palabras hacen magia si se posee la varita adecuada. J.K.Rowling posee esa varita y no la ha comprado en Amazon. Leyendo su pequeño discurso: VIVIR BIEN LA VIDA, del que os comenté en una entrada anterior (Libros de feria, publicada el 8 de mayo), comprendo su poder de convicción y su creencia en Harry porque como ella misma explica, proviene del fracaso.  Este huérfano que repele a los dementores y lucha contra el mal personificado en Voldemort es el niño que llevamos dentro y que permanece al frente de todos nuestros actos y pensamientos.  Harry es el protagonista de un cuento infantil y ya sabemos que el poder de la literatura infantil es para siempre. Porque está escrita.

El poder de la palabra es inmenso, y si no, hablemos con algún experto en PNL(Programación Neurolingüística). O asistamos a alguna sesión de cuentacuentos. O leamos. Impresa la palabra aún resuena más.

No es posible treparse de nuevo a la vida, ese irrepetible viaje en diligencia, una vez llegada a su fin, pero si se tiene un libro en la mano, por complicado y difícil de entender que sea, cuando se termina de leer, se puede, si se quiere, volver al principio, leerlo de nuevo y entender así que es lo difícil y, al mismo tiempo, entender también la vida.

Orphan Pamuk, El castillo blanco.