Va de cuentos: hora de desconectar

 

¿Se acuerdan del “Érase una vez…” que nos dejaba intrigados por el contenido de una historia y fascinados por el poder de la voz de quien nos estuviera leyendo…? Si no tuvieron quien les contase cuentos, tal es mi caso, no se preocupen, pero háganlo con sus hijos, sus sobrinos, sus nietos, sus ahijados…, porque es un regalo que alguien te narre un cuento. Un regalo. Hablando de regalos.  En Islandia se regalan libros en Navidad . Este hábito nace de una tradición maravillosa que recibe el nombre de ‘Jólabókaflód’ y que proviene de la Segunda guerra mundial. Se traduce como “inundación” de libros.

La fuente es : https://www.traveler.es/experiencias/articulos/tradicion-islandesa-regalar-libros-y-pasar-noche-leyendo-en-nochebuena/9936

Si además hacemos el gesto de leérselos en voz alta, estaremos cumpliendo con varios propósitos al mismo tiempo: prestarles atención, despertar su curiosidad, animarles a leer, incitarles a imaginar rostros, paisajes, aprender palabras nuevas, compartir…, el relato es un modo de compartir experiencias y conocimientos. No hablo sólo de cuentos para niños, que son fundamentales, sino los de adultos.

Los cuentos ¿qué son? ¿pequeños mundos, universos? ¿los cuentos son como mini-novelas? hay mucha discusión sobre el tema pero es indudable que los cuentos nos atraen por su brevedad, por su concisión, por su resolución. De hecho, los micro-relatos son mini-cuentos que hacen furor en las redes sociales, según he comprobado. Hay muchos concursos de este género  narrativo. Y abundan en los estantes de las librerías y de las bibliotecas. Hay autores archiconocidos por sus cuentos, o narraciones cortas. A mí me encantan autores muy diferentes en este mundillo, tales como Roal Dahl o  Isaac Asimov, leí a Bécquer con sus Leyendas, y la lista es muy numerosa, da para otra pequeña cita más adelante.  Pero esta vez mis preferencias apuntan a otro lado.

Mis recomendaciones,  tras echar un ojo a los estantes de las librerías, son tres autoras muy dispares. El nexo de unión: son mujeres, son escritoras y escribieron relatos. Es la hora del cuento.

 

Yo descubrí a Ana María Matute en el colegio con varias novelas  y me encantó, ahora os menciono este volumen que recoge todos los cuentos para niños y adultos de esta maga de la palabra.


Esta otra  autora es nueva para mí: son esos descubrimientos que hacen que tu lectura brille y te apetezca indagar más. Ella escribió la novela La nave de los locos,  que la relanzó y dio a conocer a muchas personas, pero aquí se reúnen sus cuentos, muchos de ellos  elabororados  antes.


 

Y la otra sorpresa, una autora que habla del Sur. La comparan con William Faulkner, ya sabéis, muchas autoras con talento son la vertiente “femenina” de otros talentosos. Ella fue fotógrafa también pero fue su vertiente literaria la que nos la trae aquí, de la mano de su mentora, la anterior autora citada, Katherine Anne Porter. No fueron alumna y maestra pero eso lo comprobaréis si leeís estos cuentos.


Y llego al final de mi pequeña contribución a la lectura, que os sea provechosa y que os permita “desconectar” en algún momento.

Demora o urgencia en leer

Feliz día, y caluroso: estoy leyendo artículos donde recomiendan lecturas para este verano. Unos clasifican el verano de tiempo de demora, de tiempo para “sentir” y darse ese placer de la lentitud. Para mí el verano es un tiempo de urgencias, de prisas por acabar, de historias perturbadoras, de complicaciones, de aventuras…, y al mismo tiempo es también lentitud:las horas transcurren lentas, muy lentas. ¿Será el calor?

 

Puede ser. Leer apetece tanto que se amontonan los libros y las páginas y las ganas de saber y de pensar. Novela negra con sus misterios; novela romántica con esas historias de dos y de tres y de antepasados entrelazados; novela histórica con sus trasfondos actuales; novela y poesía, relatos, historias gráficas…, me apasiona la literatura. Me apasiona el mundo escrito. Ese es el empeño de este blog: ese es mi sueño, contagiaros, aunque sé que algunos ya estáis inmersos en la lectura y que podéis enseñarme mucho, mi pretensión es acercaros a ese mundo de escapada y reencuentro. Leer nos hace libres, leer nos abre la mente, y más allá de la cultura que podemos alcanzar, porque no hay nada como la vivencia de cada uno y con cada uno de los habitantes del planeta, leer es enseñar libertad, como dice Antonio Muñoz Molina,  nos permite agrandarnos como Alicia en el Pais de las maravillas, y decidir.  Leed y disfrutad. Os enlazo con el audiolibro que he encontrado en youtube. Hay una edición muy buena en Alianza editorial, en formato bolsillo.

https://youtu.be/AcCIGLsyHYY

Si la lectura no nos proporciona placer, y este concepto alcanza a “agradar o dar gusto”, y también “goce, disfrute espiritual” mal vamos. Porque toda lectura nos conducirá a una sensación. La consideración que le demos es propia, nuestra, decisiva.

 

 

En el país de la magia: la literatura

Enya me cautivó cuando la escuchaba hace años,  y ahora al bucear en youtube, en busca de música, la he redescubierto. Y esta canción viene a cuento porque últimamente la magia como tema, como función de la literatura, como parte vital del mundo de los libros me viene y me va, me  aparece y  me desaparece, y he querido buscar en mis lecturas para ver cómo he traído hasta aquí esta idea. Yo fui una niña muy “introvertida” y ya sabéis que esto nunca ha estado de moda, pero  los libros me ayudaron a abrirme al mundo. También a idealizarlo porque mi mundo sólo era reconocido por mí, creé otro “mundo paralelo” que me alejaba del sensible, del físico, del temido “real”. Platón era mi filósofo favorito.

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Cuando hace años leí la primera novela de J.K.Rowling: HARRY POTTER Y LA PIEDRA FILOSOFAL, volví a mi niña interior, volví a perderme en las letras como si fueran juguetes misteriosos, perdí la noción del tiempo y me dejé cautivar por este niño, luego joven, que CREE EN SI MISMO Y EN LA MAGIA. La forma de narrar de esta británica me fascina: incluso en sus novelas para adultos hay un sólido montaje detrás, una estructura perfecta, cuasi perfecta, y una argumentación convincente que te hace “tocar” los personajes y sus vivencias con cercanía vital.

¿Por qué os hablo de Harry Potter? porque estamos hablando de la magia. La magia de ser uno mismo a pesar del destino. Harry lo lleva escrito en su frente:lo que hicieron y vivieron sus padres, su forma de morir y de luchar la herederá él. Volvemos a los ancestros.  Este tema en la literatura es amplísimo, da para una tesis maravillosa pero este no es el espacio para ello. La literatura es también una puerta a la magia, creamos o no en ella, las palabras hacen magia si se posee la varita adecuada. J.K.Rowling posee esa varita y no la ha comprado en Amazon. Leyendo su pequeño discurso: VIVIR BIEN LA VIDA, del que os comenté en una entrada anterior (Libros de feria, publicada el 8 de mayo), comprendo su poder de convicción y su creencia en Harry porque como ella misma explica, proviene del fracaso.  Este huérfano que repele a los dementores y lucha contra el mal personificado en Voldemort es el niño que llevamos dentro y que permanece al frente de todos nuestros actos y pensamientos.  Harry es el protagonista de un cuento infantil y ya sabemos que el poder de la literatura infantil es para siempre. Porque está escrita.

El poder de la palabra es inmenso, y si no, hablemos con algún experto en PNL(Programación Neurolingüística). O asistamos a alguna sesión de cuentacuentos. O leamos. Impresa la palabra aún resuena más.

No es posible treparse de nuevo a la vida, ese irrepetible viaje en diligencia, una vez llegada a su fin, pero si se tiene un libro en la mano, por complicado y difícil de entender que sea, cuando se termina de leer, se puede, si se quiere, volver al principio, leerlo de nuevo y entender así que es lo difícil y, al mismo tiempo, entender también la vida.

Orphan Pamuk, El castillo blanco.