Vuelta al cole y a las andadas

Tachán, tachán… Vuelta al cole!!!!

¿Qué tal ha sido? ¿cómo lo habéis vivido? Reencuentros, sonrisas, abrazos, y cargaditos de libros y material. De niña me encantaba el regreso al colegio, septiembre tenía eso. Fin del verano, de las tardes de playa, de las meriendas en la calle con el pelo mojado, de los helados en la plaza, de las hojas de los cuadernos Rubio…, regreso a las rutinas. A los madrugones. Cómo me costaba a mí el levantarme temprano. Lo bueno era que había que estrenar muchas cosas:  libros de texto, de cuadernos, de lápices, de “plastidecor”, de sacapuntas, de gomas de borrar,¡oh, era un paraíso para mí! pero no para mis padres en el sentido económico supongo. No tengo muchos recuerdos de ellos en estas vueltas al cole. También era emocionante porque renovaba mis tebeos, y posteriormente mis lecturas. Incluso los libros obligatorios, ya en la época del instituto, nuestro BUP, eran ansiadas por mí.

Septiembre trae el anuncio del otoño, muy suavemente.

No se quiere hacer sentir. Yo coleccionaba hojas secas que luego guardaba en mis libros. Mis hijos, hace años,  me traían flores que dejaban en la cocina y yo veía al llegar a casa. Estaban ya marchitas pero me conmovían.

Este mes es Septiembre y para mí significa mucho. Muchísimo.

Septiembre me dice los libros que he leído si miro hacia atrás, y me gusta la suma de todos ellos. Cada libro te toca de alguna manera.  Para mí han sido un soporte todos estos años y cuando te dicen “elige tu mejor libro”, yo me quedo pensando y me pregunto “¿cómo? ¿uno sólo?”, me resulta imposible elegir.

Así que no lo haré.

Qué tengáis buena semana.