Apostar por las palabras

Se oye mucho que la poesía sensitiva, que es la poesía esencial, debilita, y que es propia de soñador; que no es un empleo poderoso de la vida…//No, la poesía delicada no debilita. No se es débil por ser fino, sino por ser esterior; no por sentimiento profundo, sino por postizo injenio. Hombre y mujer son igualmente fuertes, y si por «afeminado», esa palabra tan pobre, tan despectiva para la mujer, se quiere decir débil, «afeminados» pueden ser el hombre y la mujer..

 

Juan Ramón Jiménez nos habla de los  hombres y las  mujeres desde la poesía. Él hablaba de dos tipos de poesía, concibiendo una, a mi entender, como  poesía general, una poesía de la vida misma, diaria, libre, directa y luego otra  como una poesía inteligente y particular. Para él la poesía es el fin de la vida, pero sin empequeñecerla para ponerla al servicio de unos y de otros. La poesía está en el aire y eso permite que hombres y mujeres seamos uno, aunando además nuestras diferencias. Esta reflexión viene a cuento por el famoso 8 de marzo. Surgen tantas novedades literarias que elevan a la superficie a autoras y conceptos femeninos, que parecemos olvidar que en las divergencias está el aprendizaje.

El 8 de marzo debería ser un punto de encuentro y creo que vamos camino de ello. Yo, que tengo una hija y un hijo, lo veo. No puede ser de otra forma, pero me desconciertan esas noticias que nos desmotivan a todos y a todas. Violencia, desencuentros, rivalidades…, no es así.

Vuelvo a mi repaso de Juan Ramón:

La vida sin amor no se comprende, dice una ronda de niños que he oído mucho cantar. La vida social sin amor, sin comprensión mutua, no debía de comprenderse tampoco, porque es la guerra y la peor de todas las guerras, pequeñas y constantes.

No lo podría haber expresado mejor. Os convoco a leer algunos de  esos libros que nos iluminan y nos van dejando miguitas por el camino  para que no nos perdamos. Porque la vida es también pequeña y constante, porque los libros nos demuestran en cada una de sus páginas que existen muchas voces, muchas lecturas y muchas personas por conocer.

Niñas y mujeres, niños y hombres empoderándose para cambiar su realidad injusta. Seamos partícipes de ello. Un ejemplo:


Otro título, para que destapemos las emociones a los niños, en concreto a los varones y sepan que se pueden demostrar los sentimientos sin caer en tópicos.  Mejor con naturalidad y sencillez. Y desde bien pequeños, por favor.

Como siempre os digo, salid a la calle y buscad el espíritu en los libros, en sus  autores y  autoras,  cruzad sus portadas, y disfrutad de la búsqueda.

Que el 8 de Marzo no sea sólo nuestro.

Autor: Josefa Vergara Sánchez

Lectora ávida e incansable, más tranquila en este momento. Rodeada de libros en el trabajo y en la cabeza.

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