Los libros abandonados

Tengo muchos libros en mis estantes, muchos sin leer, otros muchos iniciados y con separadores de hojas intercalados, indicando dónde abandoné la lectura. ¿Os pasa a vosotros? cuando echo un vistazo a mis librerías ese detalle me cae como un jarro de agua fría. Me gustaba terminar los libros que compraba y que colocaba en las estanterías como tesoros por descubrir. O los que eran regalos. Y son muy variados, abordan muchas temáticas diferentes y son de distintos géneros: filosofía, narrativa, arte, poesía, un par de obras teatrales…

Ahora que estoy delante de sus lomos y  releo los títulos no me avergüenza confesar que los he ido dejando por otros libros que me han apetecido más. Algunos los he encontrado tras recolocarlos porque siempre ando cambiándolos de lugar. Y sorprendida de comprobar que algunos leídos son “invisibles” porque no recuerdo nada de ellos. Significativo, ¿no? Por ejemplo: ÉTICA PARA AMADOR, de Fernando Savater,  fue un capricho que empecé hace unos años,  siendo muy joven, y no lo he leído todavía. No era la ocasión. Luego están los que cojo y dejo como   LOS REBELDES, de Sándor Márai, fue olvidado por mí en la página 77, y  sé que lo retomaré porque este autor es un buen narrador.

Yo siempre he adelantado mis compras de libros: cuando estaba embarazada de mis hijos ya guardaba libros infantiles para cuando ellos leyeran. Me da por pensar que hay libros que nos están destinados y otros no. Libros que se van colgando de ti, valga la expresión, y luego nunca los ves. ¡Cuántas veces he elegido un libro por su portada o reseña en la revista o el magazine de los domingos! ¡cuántas otras ha sido por el comentario de un amigo/a!, sí, era lectora caprichosa, y al igual que elegía un autor o una autora, y les leía todo, luego les abandonaba por completo y me vencía la pereza.  Mis libros abandonados son motivo de tristeza para mí, pero no desisto en mi empeño de “recobrarlos” para la lectura. Stefan Zweig escribe al final de su relato MENDEL EL DE LOS LIBROS : “Precisamente yo, que debía saber que los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda la existencia: la fugacidad y el olvido”.

 

Se acerca el DÍA DEL LIBRO: 23 DE ABRIL, SANT JORDI, toda una tradición. Momento y lugares habrá para satisfacer muchos caprichos de libros. No os lo perdáis porque así podremos compartir qué libros han sido vuestros elegidos en un día tan especial. Para mí siempre lo ha sido, desde jovencita. Ya sabéis: un libro y una rosa roja.

Autor: Josefa Vergara Sánchez

Lectora ávida e incansable, más tranquila en este momento. Rodeada de libros en el trabajo y en la cabeza.

4 opiniones en “Los libros abandonados”

  1. A mí también me pasa, aunq siempre intento terminar los q empiezo. Siempre pienso en el esfuerzo q supuso escribirlos y me cuesta dejarlos a medias, m autoimpongo acabarlos aunq no me convenzan mucho. Manía, consideración… no sé.
    Sin empezar sí q tengo varios, esperando su turno para ser desentrañados. Siempre aparece alguno q se cuela al principio de cola, tendrán q ser pacientes! 😉

    1. Hola, lectora voraz: qué bien que compartas, sí yo también pienso en el escritor o la escritora y me da coraje no seguir con la lectura, pero pienso que cada libro tiene su momento.
      Lo dicho que esperen su turno.
      Un beso y Feliz Sant Jordi

  2. ¡A mi de jovencita no me pasaba! Pero ahora, de joven madura y dispersa en mil y un quehaceres diarios, tengo en ristre varios libros que espero darme la oportunidad de seguir leyendo, en especial tengo ganas de adentrarme en el libro de Francisco de Mora, “Sólo se puede aprender lo que se ama”.

    ¡Gracias!

    1. SOLO SE PUEDE APRENDER LO QUE SE AMA, ¡madre mía, cuánta verdad!. Toda recomendación queda anotada. Mil gracias.
      Pero si se abandonan, siempre queda la opción de rescatarlos.
      Feliz semana

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