Recortes de prensa

No sé si es apropiado hablar de recortes de prensa con el concepto que tenemos ahora de dicho medio, ¿quién lee actualmente el periódico como un gesto cotidiano? yo no, lo confieso, pero no porque no pueda sino porque me he vuelto muy cómoda.  Lo digo sinceramente. Cuando era más joven en casa se compraban un par de diarios, el deportivo, y uno local, porque los nacionales eran para el fin de semana con su revista y sus novedades.

 

Todo esto viene a colación porque me encantaba recortar los artículos de autor, los reportajes de personajes y/o lugares que me interesaban y las reseñas de  libros, estrenos cinematográficos o discos,  que me podían intrigar de aquellos suplementos culturales que acompañaban el cotilleo político y los desastres mundiales.

Gracias a esos recortes elaboré un cuaderno muy sencillo al que siguió otro y luego otro. Creo que los conservé pero no preguntéis donde están. Eran listados de recomendaciones y seguramente podría hacer una cronología de los estados de ánimo y de la evolución que seguí, si hiciera el recuento. Cada lectura te marca una etapa de tu vida. Es mi opinión.

Soy propensa a las listas. En las revistas literarias, y en las estadísticas también se hacen la enumeración de «los más vendidos«, y te los subclasifican en títulos de  «ficción» y de  «no ficción«.  Yo coleccionaba listas.  Y debería haber encontrado la de «los títulos más comentados«, pero creo que no lo logré.

He hojeado varias revistas esta semana, buscando inspiración, y he visto un título que me ha llamado la atención por los comentarios que suscitaba:

 Si hablamos de libros rompedores, éste tiene mucho de eso. De vez en cuando me gusta explorar libros nuevos que me suscitan interés no sólo por el tema que abordan sino por su estilo, claro, y encuentro esta historia con  una primera persona que mira a su alrededor y no está conforme con lo que le rodea.  Una novela que se ha escrito  en catalán y luego se ha traducido al castellano, y esto resulta convergente porque -perdonénme- ambas lenguas son complementarias y al mismo tiempo diferentes.  Leo que la autora dice que ha sido como seguir una pulsión y escribir sin más. Un instinto que la ha conducido a esta descarnada novela. Una escritura que habla del suicidio como algo cotidiano. Una huida a los recovecos de una mujer desilusionada, que no sabe,  que se debate entre el compromiso y el pasotismo.  Mujer con mujer porque la autora se reconoce en su personaje. O mujer contra mujer, como decía Mecano. La autora es además poeta, yo no la conocía así que la descubro ahora. Sus motivos personales la han conducido a la novela mencionada, y promete continuación.

Me parecen motivos más que sugerentes.

Os prometo explorarlo. Que cada cual elija su lectura.

Autor: Josefa Vergara Sánchez

Lectora ávida e incansable, más tranquila en este momento. Rodeada de libros en el trabajo y en la cabeza.

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