De puertas para adentro

Ayer llovía  y a pesar de la lluvia, vi las ventanas de mis vecinos abiertas. Las persianas subidas y las cortinas y los estores no se mueven hoy tampoco.

Ha salido el sol y ahora se esconde,  culebrea tras una nubes blancas que parecen de azúcar. Nunca antes había contemplado tanta ventana destapada. ¿Será una nueva moda? no creo. Los que vivimos en ciudad nos cubrimos normalmente. Esta situación de «quédate en casa» ha convertido a las ventanas y los miradores en nuestros aliados. De puertas para dentro, es intimidad; la calle queda fuera y es territorio comanche, ¿verdad?

Eso es uno de los temas de la novela que he terminado, a regañadientes,  porque me ha parecido muy larga: LA VERDAD SOBRE EL CASO HARRY QUEBERT, de Jöel Dicker.  En la trama, parece evidente que lo que sucede en el interior de las casas es secreto, personal y reflejo de nuestras incapacidades. Más  allá de la trama por descubrir al asesino de la joven de 15 años, Nola, asistimos a las interioridades de personas que se ocultan ante los demás: un homosexual, un falso escritor, una mujer enamorada, una adolescente psicótica, una mujer fría, un policía tímido,  pero que no os confundan mis adjetivos: cada uno de ellos es una persona que no sabe cómo hablar de sí mismo. Algunos recurren a un profesional en la novela. Son personajes desdichados que alterarán su visión del mundo a causa de ese silencio. Imperan las normas sociales y las reglas de convivencia, y ante ellas, nos ocultamos. En estos días, podríamos escribir muchos libros sobre los secretos de nuestras casas, pero están las redes sociales. Las indiscretas redes sociales. El confinamiento, ¡qué palabra!, nos está permitiendo conocernos mejor a través de esas redes, así que bienvenidas sean esta vez.

Vuelvo a la novela: hay varios libros dentro de él, varias historias personales, varios autores inimaginables pero las lecciones que da el escritor maduro y encumbrado,  al futuro escritor con la mente en blanco,  no me han convencido. Me han aburrido de hecho. Soy sincera.

Gracias a  una amiga comienzo otra novela de misterio, de suspense más bien: LA PACIENTE SILENCIOSA, de Alex Michaelides. Es una novela que me llamó la atención y ahora puedo por fin leerla.

Parece que el silencio es uno de los protagonistas de su argumento. Alicia es la protagonista, una mujer que dispara a su marido y elige el mutismo como forma de aislarse. El que narra, nuestro cómplice para desvelar su misterio es el terapeuta Theo Faber.

Y retomo otro libro que abandoné por no prestarle interés entonces: UNA INVESTIGACIÓN FILOSÓFICA, de Philip Kerr. Asesinatos y filosofía mezclados. Eso dice la reseña. Un autor británico, conocido por su personaje, Bernie Gunther, un detective privado que se enfrentaba al nazismo en los años de las guerras mundiales. En la novela que yo he escogido la que investiga este caso singular es una mujer, y estoy ilusionada por este personaje.

Aquí os dejo, con mi infusión y la tarde que declina.

Acerca de Josefa Vergara Sánchez

Lectora ávida e incansable, más tranquila en este momento. Rodeada de libros en el trabajo y en la cabeza.
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1 respuesta a De puertas para adentro

  1. Roberto dijo:

    Verdad… 🙂

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