La luz del sol

Hoy ha sido un día raro: cansancio y ansiedad al mismo tiempo me han invadido.

La única forma de calmarme y empezar bien el día, ha sido recurrir a las palabras. Recordé el regalo de una amiga, un poemario en pdf que levantó mi curiosidad esta mañana y que ahora repaso. El libro es breve, sencillo y singular. Al acabarlo he sentido un desahogo tremendo en mi pecho. Gracias, Esperanza.

RECOGE LA LUZ DEL SOL CON LAS MANOS, de Toyo Shibata.

Un ejemplo: CUANDO CIERRO LOS OJOS


Cuando cierro los ojos,
voy de un lado a otro,
animosamente,
con coletas,
y la voz de mi madre me llama.


Nubes blancas se deslizan por el cielo,
un campo de flores de colza
se extiende por todas partes.


Ahora, a los 92 años,
cuán delicioso es el mundo
que veo durante una hora,
cuando cierro los ojos.

Su lectura me ha impresionado, he leído el poemario entero mientras tomaba mi café con avena y una  magdalena, no la de Proust, sino la de mi panadería: dulce y  esponjosa. El balcón abierto me ha permitido escuchar de fondo a los pájaros, tan presentes estos días.

Un día de estos rescato mi libro de aves y me pongo a estudiarlo.

Esta tranquila y longeva mujer, cuya autobiografía acompaña el conjunto de poemas, nos proporciona una deliciosa tarea: evocar la infancia, renovar el sentido de las cosas sencillas, darle importancia a objetos de nuestra rutina diaria, volver a la naturaleza porque es parte misma de la vida. Las aves, las nubes, la brisa, la luz…, son parte de sus versos. Y el paso del tiempo. Los años van transcurriendo en medio de algunos problemas que ella solventa con intentos y fracasos, con intentos y éxitos. Cada poema nos devuelve un poco la sensibilidad hacia nosotros mismos. Ella te propone todo el rato una sonrisa, un esbozo:

Aunque tenga 98 años, me enamoro, ¿sabéis?,
y sueño y deseo subirme a las nubes.

Sus pensamientos son esencialmente humanos. Su universo es su familia, su casa, su trabajo, su escritura, sus amigos…, y sabe que «la luz del mañana te llegará sin falta«.

Precisamente ayer noche subrayaba un párrafo que hablaba sobre la luz  en un cuento de Haruki Murakami, SAUCE CIEGO, MUJER DORMIDA:

Si fijabas la vista, te dabas cuenta de que la luz contenía otra luz distinta en su interior, algo parecido a una caja dentro de otra. La luz que había dentro de la luz  estaba compuesta de diminutos e incontables granos de polen. Unos granos de polen opacos y blandos. Y esos granos flotaban sin rumbo en el cielo…

(El cuento se titula: La tía pobre, pág. 181)

Y ahora vuelve a ser tarde, es de noche y vuelvo a escribir. Termino este post subyugada por la narrativa de Murakami, y como no quiero ponerme a hablar sola y que me encierren en un armario, vuelvo a la lectura para reconciliarme con el silencio. En el cuento titulado: Avión…o cómo hablaba él a solas como si recitara un poema, la protagonista se lo dice al narrador que es su amante a pesar de no tener problemas en su matrimonio. Los cuentos de este japonés son siempre interesantes, y la mar de las veces desconcertantes. Historias mágicas rozando el absurdo. Os los recomiendo totalmente si queréis salir de la rutina. Este autor te lleva desde lo íntimo y lírico hasta la ciencia ficción sin parpadear.

Os deseo lo mejor para esta semana y lo hago con un poema de esta escritora, compartiendo su sentir.

Yo, I


Desde que, pasados los 90,
empecé a escribir poemas,
cada día tengo algo por lo que vivir.
Aunque estoy en los huesos,
mis ojos calan el corazón del prójimo,
mis oídos oyen bien el susurro del viento,
mi boca, ¿sabéis?, se expresa con vigor.
Y al recibir las alabanzas de todos
me alegro y se renueva
mi deseo de esforzarme.

Acerca de Josefa Vergara Sánchez

Lectora ávida e incansable, más tranquila en este momento. Rodeada de libros en el trabajo y en la cabeza.
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4 respuestas a La luz del sol

  1. Roberto dijo:

    yo ayer tb tuve ansiedad y algunas noches, aunque no digo nada, el corazón me hace cosas raras.
    he llamado a muchas personas en estas ocho semanas y ha habido un cambio en muchas de ellas. de temer salir a la calle a verse como lobos encerrados.
    lo bueno es que el final se ve.
    en mi opinión va a ser una tregua, pero una tregua, es mucho en una lucha contra un virus como el covic, así que disfrutemos la tregua y cuando llegue el otoño, Dios dirá.
    un beso amiga, y no estas sola.

    • Josefa Vergara Sánchez dijo:

      Buenos días, y gracias por el comentario. Cierto, estamos experimentando cambios. Como bien dices ya se vislumbra el final y espero que nos veamos aunque sea en esa «tregua». A cuidarse y seguir leyendo.
      No, no estoy sola, gracias por recordármelo.
      Un abrazo

  2. Trinidad de los Ángeles dijo:

    ¡¡Gracias!!!
    Me has animado a leer esta belleza de poemario. ¡Gracias por compartir con todos desde el corazón y con tu delicioso café y magdalena esponjosa tu sabiduría!

    • Josefa Vergara Sánchez dijo:

      Buenos y soleados días. Te va a encantar porque esta señora escribe desde la serenidad y eso a pesar de sus circunstancias.
      Mi magdalena me supo a gloria pero el poemario está mejor.
      Qué lo disfrutes

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